En el corazón de Casa Hotbook, ubicada en Lomas de Chapultepec, existe un restaurante japonés que desafía la rutina gastronómica. OTTO ha convertido la incertidumbre en su mayor atractivo, permitiendo que cada plato sea una sorpresa que respeta el momento preciso del producto. Un temaki de salmón que visitaste hace meses puede ser completamente diferente en tu próxima visita, no porque cambie su esencia, sino porque el chef incorpora nuevos elementos según la pesca disponible, la temporada y su propio criterio creativo. La experiencia se construye alrededor del concepto de omakase, una filosofía culinaria japonesa que significa literalmente dejar el control en manos del chef. Al elegir esta opción, el comensal renuncia a decidir cada plato y confía en que quien está detrás de la barra diseñe un recorrido de nueve tiempos basado en los ingredientes del día. Sin embargo, OTTO ofrece flexibilidad: también es posible llegar y ordenar nigiris, sashimis, temakis o platos individuales desde la carta tradicional. La calidad de las preparaciones depende de factores meticulosos: en un sashimi importa el corte, en un nigiri la temperatura y textura del arroz junto con la proporción del pescado, y en un temaki interviene el crujiente del alga nori y la velocidad de consumo. Estas aparentes simplicidades exponen tanto el ingrediente que no permiten descuidar la materia prima. La despensa de OTTO combina arroz japonés procedente de Hiroshima con ingredientes importados de Japón y pescas mexicanas seleccionadas. El atún aleta azul de granjas sostenibles en Baja California es protagonista, acompañado por otros productos de las costas mexicanas que aparecen según su disponibilidad estacional. Bajo el liderazgo de Marcelo Hisaki y su equipo conformado por Emmanuel Martínez, Osmar Pallares y David, el restaurante demuestra que mantener recetas idénticas durante meses es menos interesante que permitir que los platos evolucionen con la realidad del mercado.
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- Lun - Dom: 8:00 - 20:00