Aproximadamente 7,000 menores reciben diagnóstico de cáncer cada año en México, enfrentándose a una realidad desalentadora: mientras que en naciones desarrolladas la tasa de sobrevida alcanza el 90%, en el territorio nacional apenas llega al 57%, conforme a informaciones de CENSIA, la Secretaría de Salud y el St. Jude Children’s Research Hospital. Con el propósito de examinar los obstáculos estructurales que originan esta disparidad y diseñar una estrategia de acción en materia de salud pública, Lorenza Mariscal, presidenta del Patronato de Casa de la Amistad para Niños con Cáncer, abordó en conversación la situación actual y las medidas fundamentales para mejorar los índices de recuperación nacional. El trayecto del paciente y sus limitaciones críticas De acuerdo con la experiencia de Casa de la Amistad, organización filantrópica dedicada al apoyo de menores y adolescentes en condiciones de fragilidad social, el punto clave en la progresión de la enfermedad está determinado por la zona geográfica y los impedimentos en la ruta asistencial del paciente pediátrico. Conforme a Mariscal, el pronóstico se encuentra fuertemente vinculado al contexto socioeconómico y territorial. Una problemática recurrente es la demora prolongada entre la consulta inicial y la atención especializada, que puede extenderse durante semanas o incluso meses, particularmente en casos de tumores sólidos que no exhiben manifestaciones tempranas claras, a diferencia de leucemias agudas. Dado que los indicios de cáncer infantil resultan poco específicos, la identificación temprana requiere una estructura de vigilancia comunitaria que incluya a progenitores, docentes y profesionales de atención primaria. Garantía de continuidad terapéutica y colaboraciones estratégicas Casa de la Amistad, tras confirmar el diagnóstico en 30 establecimientos del sector sanitario con los cuales coopera, fortalece el tratamiento comprehensivo de los menores actuando directamente para asegurar la persistencia del proceso terapéutico. Esto comprende la distribución expedita de fármacos y recursos de alta complejidad para prevenir interrupciones, además de auxilios esenciales para la adherencia médica mediante alojamiento en la capital, nutrición, transporte desde 22 entidades federativas y respaldo emocional y académico que prevenga el abandono escolar o del esquema de atención por razones económicas. Adicionalmente, financian estudios diagnósticos de máxima precisión e implementan esquemas de atención urgente como la Hora Dorada, concebida junto al St. Jude Children’s Research Hospital para garantizar que cualquier menor febril reciba tratamiento antibiótico dentro de 60 minutos, evitando complicaciones por sepsis. Actualmente, la organización atiende entre 1,000 y 1,300 de aproximadamente 2,500 menores que ingresan anualmente a los servicios oncológicos del sector salud.
- direccion@lavozdepuebla.com
- Lun - Dom: 8:00 - 20:00